Qué es un contrato de autónomo económicamente dependiente

autónomo económicamente dependiente, una opción legal que encaja justo entre ser un trabajador asalariado y un profesional completamente autónomo. En esencia, se trata de un acuerdo formal para quienes, siendo autónomos, obtienen al menos el 75% de su facturación anual de un único cliente. Esto, sin embargo, no te convierte en empleado; sigue siendo una relación empresarial, pero con protecciones adicionales que debes conocer.

Para entenderlo bien, a continuación desglosaremos los requisitos legales que define la ley, los riesgos de no declarar correctamente este cambio de estatus, las cláusulas que no pueden faltar en tu acuerdo y una comparación clave con el temido falso autónomo. También verás consejos prácticos para negociar mejores condiciones. Al final, tendrás una guía clara para decidir si esta figura te beneficia o te perjudica.

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Requisito legal del 75% de dependencia económica para ser considerado TRADE

Qué es un contrato de autónomo económicamente dependiente

Para que un autónomo sea considerado TRADE (Trabajador Autónomo Económicamente Dependiente), la ley exige que al menos el 75% de sus ingresos provengan de un único cliente. Esto significa que, si facturas 40.000 euros al año, 30.000 deben salir de la misma empresa. Sin ese umbral, no puedes firmar un contrato bajo esta figura, por más horas que le dediques a ese cliente. La clave está en los ingresos, no en el tiempo.

Este requisito, recogido en la Ley 20/2007, busca evitar fraudes: no todo autónomo con un solo cliente es un TRADE. Debes acreditar la dependencia económica mediante facturas, contratos o declaraciones de renta. Además, el contrato debe especificar esa condición. Según datos del SEPE, muchos autónomos en España cumplen este porcentaje sin saberlo, pero no formalizan el acuerdo. Entender esta figura implica asumir que el 75% no es negociable: si bajas del umbral, pierdes la protección legal. Por eso, antes de firmar, revisa tus ingresos reales del último año y asegúrate de que el cliente principal supere ese 75%.

Diferencia clave entre un autónomo TRADE y un autónomo común sin dependencia

Diferencia clave entre un autónomo TRADE y un autónomo común sin dependencia

La diferencia clave radica en la dependencia económica. Un autónomo común factura a varios clientes y asume el riesgo de mercado de forma diversificada. En cambio, un autónomo TRADE obtiene al menos el 75% de sus ingresos de un único cliente, lo que crea una relación de subordinación económica similar a la de un asalariado, pero sin vínculo laboral. Para entender el contrato de autónomo económicamente dependiente, hay que asumir que este documento formaliza esa dependencia y otorga derechos específicos, como vacaciones o 18 días de preaviso en caso de extinción del acuerdo.

Los matices son sutiles pero cruciales. El autónomo común negocia libremente tarifas y horarios; el TRADE, aunque conserva su autonomía organizativa, ve limitada su capacidad de decisión comercial al depender de un solo pagador. Además, el contrato TRADE debe registrarse en el SEPE, algo que no ocurre con un acuerdo estándar. Muchos profesionales en España operan como TRADE sin saberlo, simplemente porque concentran su facturación en un cliente principal. La Ley 20/2007 establece que, para ser considerado TRADE, el contrato debe reflejar expresamente esa condición de dependiente, un requisito que no existe para el autónomo común.

Factores legales que definen un contrato de autónomo económicamente dependiente

Factores legales que definen un contrato de autónomo económicamente dependiente

Un contrato de autónomo económicamente dependiente, o TRADE, es un acuerdo formal entre un trabajador por cuenta propia y un cliente del que recibe al menos el 75% de sus ingresos anuales. La clave está en que ese cliente se convierte en su sostén financiero principal, pero sin que exista una relación laboral por cuenta ajena. El autónomo mantiene su propia organización y medios de producción, aunque su facturación dependa casi por completo de una sola empresa. [PDF] El trabajador autónomo económicamente dependiente

Para entender esta figura en la práctica, hay que fijarse en la Ley 20/2007 del Estatuto del Trabajo Autónomo. Esta figura se creó para cubrir a quienes están a medio camino entre un autónomo tradicional y un asalariado. El contrato debe reflejar expresamente esa dependencia económica y registrarse en la sede electrónica del SEPE. A diferencia de un autónomo común, el TRADE tiene derecho a 18 días de vacaciones al año y a una indemnización por fin de contrato si el cliente rescinde sin causa justificada. Muchos profesionales en España operan bajo esta figura sin saberlo, simplemente porque concentran sus ingresos en un único cliente. La diferencia legal es sutil pero crucial: el TRADE no tiene horario fijo ni recibe órdenes directas, pero su viabilidad económica pende de un solo hilo.

Obligación de formalizar el contrato por escrito y registrarlo en el SEPE

Obligación de formalizar el contrato por escrito y registrarlo en el SEPE

La obligación de formalizar el contrato por escrito y registrarlo en el SEPE es un requisito legal ineludible para que un autónomo sea reconocido como económicamente dependiente (TRADE). Sin este documento firmado, la relación laboral no adquiere la protección de la Ley 20/2007, aunque el trabajador cumpla el 75% de ingresos de un único cliente. El contrato debe detallar la dependencia económica y las condiciones del servicio, y su registro en la sede electrónica del SEPE es el paso que oficializa la figura. Entender este punto implica saber que su validez nace de este trámite administrativo.

El matiz clave es que no basta con redactar el acuerdo; el registro en el SEPE debe realizarse en los diez días hábiles siguientes a la firma. Si se omite, el autónomo pierde derechos como la jornada pactada o las vacaciones, y el cliente puede ser sancionado. Además, el contrato debe incluir cláusulas específicas, como la causa de extinción por voluntad del TRADE sin penalización. Muchos autónomos en España firman acuerdos informales y desconocen que, al concentrar ingresos en un solo cliente, ya son candidatos a TRADE, pero sin el registro, la ley no los ampara. El SEPE verifica que la dependencia económica sea real, evitando fraudes donde un falso autónomo encubre una relación laboral clásica.

Ejemplos reales de contratos de autónomo económicamente dependiente

Ejemplos reales de contratos de autónomo económicamente dependiente

Imagina a Laura, una diseñadora gráfica que factura el 85% de sus ingresos a una agencia de publicidad. Su contrato especifica que es una autónomo económicamente dependiente (TRADE). Ella trabaja desde su estudio, fija sus horarios, pero depende de ese cliente para vivir. Otro caso: Carlos, un programador que desarrolla el software de una startup. Su acuerdo recoge que el 78% de su facturación viene de esa empresa. Ambos ejemplos responden a la pregunta de qué es un contrato de autónomo económicamente dependiente: un vínculo donde el trabajador, siendo autónomo, concentra al menos el 75% de sus ingresos en un solo cliente, como dicta la Ley 20/2007.

Sin embargo, no todo es blanco o negro. Un periodista que escribe para un único medio, pero usa sus propias herramientas y decide qué temas cubrir, también encaja. La clave está en la dependencia económica, no en la subordinación. Por ejemplo, un repartidor con flota propia que trabaja casi exclusivamente para una plataforma logística. Muchos autónomos en España son TRADE sin saberlo, por concentrar ingresos en un solo cliente sin haberlo formalizado. El registro en el SEPE es el paso que convierte un hecho real en un contrato válido, protegiendo derechos como vacaciones o indemnización por despido.

Situación de un repartidor con exclusividad de clientes mediante contrato TRADE

Situación de un repartidor con exclusividad de clientes mediante contrato TRADE

Un repartidor que trabaja con exclusividad para una única plataforma de delivery encaja perfectamente en la figura del TRADE. Si el 75% de sus ingresos provienen de ese solo cliente, su situación laboral se define por el contrato de autónomo económicamente dependiente. Esto le otorga derechos como vacaciones pagadas o una indemnización por despido, algo impensable para un autónomo común. La clave está en que el contrato debe reflejar expresamente esa dependencia económica, tal como exige la Ley 20/2007.

Sin embargo, la realidad es más compleja. Muchos repartidores firman acuerdos de colaboración sin saber que, al concentrar sus ingresos, ya son TRADE de facto. El registro en el SEPE es obligatorio, pero a menudo se omite. Esto deja al trabajador en un limbo legal: tiene la flexibilidad del autónomo, pero sin las protecciones del asalariado. La exclusividad de clientes, lejos de ser una ventaja, puede convertirse en una trampa si no se formaliza correctamente el vínculo. Entender qué es un contrato de autónomo económicamente dependiente es el primer paso para evitar abusos y reclamar lo que por ley le corresponde.

Autónomo Dependiente: La Frontera Legal entre la Independencia y la Subordinación

¿[PDF] El trabajador autónomo económicamente dependiente?

El trabajador autónomo económicamente dependiente es una figura legal que se sitúa en un punto intermedio entre el trabajador por cuenta ajena y el autónomo tradicional. Se trata de un profesional que realiza su actividad de forma habitual, personal y directa para un cliente del que depende económicamente al menos en un 75% de sus ingresos.

A diferencia de un empleado por cuenta ajena, este autónomo no está sujeto a horarios ni a la organización del cliente, pero sí tiene una dependencia económica significativa. La clave está en que mantiene su autonomía organizativa, aunque su facturación provenga mayoritariamente de un solo cliente.

FAQ: Tus Preguntas Respondidas

Si ocultas tu condición de TRADE y facturas como autónomo común, la Seguridad Social y Hacienda podrían considerar que existe un fraude de ley. Esto puede derivar en sanciones económicas, recargos en cuotas atrasadas y la exigencia de cotizar como si fueras un trabajador por cuenta ajena. [PDF] Modelo de contrato Trabajador Autónomo Dependiente - C

Debes exigir plazos de pago claros, una cláusula de exclusividad limitada que no te impida facturar a otros, y condiciones para bajas por enfermedad o vacaciones. También es clave acordar un preaviso mínimo ante una posible rescisión del contrato.

¿En qué se diferencia un TRADE legal de un falso autónomo en la práctica diaria?

Un TRADE legal firma un contrato por escrito, tiene autonomía real para organizar su trabajo y no recibe órdenes directas del cliente. Un falso autónomo, en cambio, trabaja con horarios, medios y supervisión del cliente, lo que suele ser detectado por la Inspección de Trabajo.

Para quienes trabajan por cuenta propia, entender qué es un contrato de autónomo económicamente dependiente resulta clave. Esta figura híbrida protege a quien factura, pero vive de un solo cliente. No es un empleado, aunque su realidad laboral exige derechos específicos que exploraremos a continuación en detalle.

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